XXIII Festival Internacional de Cabaret: El poder siempre perderá ante la risa

Published On: 23 agosto, 2026By

Por Mario Rojas R.

Del 18 de septiembre al 23 de octubre se llevará a cabo el XXIII Festival Internacional de Cabaret con más de 60 funciones, intervenciones callejeras, conversatorios y talleres con la participación de artistas y compañías de México, España, Dinamarca, Argentina y Brasil.

Con la apuesta de llevar el cabaret crítico, político y contemporáneo a los territorios periféricos de la Ciudad de México, y bajo el lema Prendiendo la mecha, el festival invita a encender la risa, la imaginación y la reflexión colectiva.

De todo esto nos habló Lourdes Best, integrante de las -1.60, quienes desde el año pasado tomaron la organización del festival, cuya inauguración será en el Teatro Bar El Vicio.

Ya son 23 ediciones…

Estamos muy contentas de continuar con este evento anual que ha logrado sobrevivir 23 años, nosotras, las menos 160, tomamos la dirección del festival el año pasado y aquí estamos.

 

El lema esta vez es Prendiendo la mecha, ¿qué realidades sociales buscan encender en esta ocasión?

Nos interesa mucho que el público tome conciencia de movimientos sociales que se están dando. En realidad, cualquier tema que la comunidad cabaretera ponga enfrente es una oportunidad para reflexionar, para tomar conciencia y tratar de hacer una sociedad más justa e inclusiva, pero particularmente este año hay un ambiente social y político a nivel internacional y también nacional en el que muchos derechos que se creían fijos para la posteridad, resulta que se están cuestionando y se tratan de echar abajo, por eso es importante volver a prender esa mecha de cuestionamiento social y de decir: “No nos durmamos en nuestros laureles porque lo que creímos adquirido vuelve a entrar en un lugar de cuestionamiento y eso es peligroso”.

No hay que dar nada por hecho…

Exactamente, nada. Nuestro lema de Prendiendo la mecha es eso: prender la mecha de la conciencia, de la vigilancia, de estar atentos, de cuestionar y como dices, no dar nada por sentado.

Luego de más de dos décadas de existencia, ¿cómo lograr que el festival renueve su tono de sátira política y humor ácido sin perder su esencia crítica?

Justamente, ese es nuestro gran reto. En otros momentos, cuando nos gobernaban movimientos opuestos a lo que la comunidad cabaretera perseguía o abogaba, pues era más fácil ser ácido. Hoy que nos gobierna un movimiento que ha sido aliado, es complicado, pero el poder es el poder y este siempre necesita tener ojos que lo vigilen. Somos humanos y el poder y el dinero siempre es una combinación espinosa y que vigilar en todo momento.

¿La risa sigue siendo una forma de resistencia?

Absolutamente. La comunidad cabaretera siempre va a sostener que la risa es la mejor resistencia porque al no confrontar directamente, sino un poquito de lado, hace que incluso personas que puedan no estar tan de acuerdo con lo que se expone en un escenario, se vayan con algo, quizá con una risa incómoda. El poder nunca va a poder contra la risa, los extremismos nunca podrán contra la risa porque florecen cuando se les toma demasiado en serio, cuando se vuelven dogmáticos y la risa es exactamente el opuesto al dogma, no se toma nada en serio y de todo nos podemos burlar y cuestionar.

 

Hoy frente a las dinámicas actuales de la cultura digital y las redes sociales, ¿el espacio físico y presencial del cabaret sigue siendo indispensable?

Creo que todas las artes escénicas, ahí sí me iría muy ampliamente. Actualmente está en el centro del debate el acceso a las redes sociales y lo que causa a nivel social. Es muy difícil decir: “Vamos a regresar a la época de las cavernas”, cuando no había redes sociales. No, creo que para contrarrestar un poco esos efectos está el contacto humano, la convivencia humana, la mirada directa, la emoción compartida y las artes escénicas en general ofrecen un espacio privilegiado para seguir teniendo este tipo de experiencia humana fundamental.

último video

Noticias en tu Mail

Recibe actualizaciones de Renovarte Magazine