Una historia de justicia… ¿o venganza?
Por Mario Rojas R.
Jimena, una niña de 12 años, fue sexualmente abusada. Y desaparecida. Catalina, madre de la pequeña, busca justicia, pero el Estado le falla y deja en libertad al delincuente.
La mamá no se resigna y, junto con otras tres mujeres, logra llevar al abusador a un cuarto. El adolescente de apenas 15 años está a su merced. ¿Se vale hacer justicia por propia mano? ¿Qué es en realidad la justicia?
Ese es el dilema moral que plantea la puesta en escena El canto de los grillos, la cual tendrá temporada del 15 de septiembre al 18 de noviembre en el Foro Shakespeare.
La dramaturgia de Valeria Fabbri, inspirada libremente en Las Justas de Jaime Chabaud ofrece un montaje doloroso que te confronta, te obliga a verte en un espejo y no eludir una realidad que nos causa escozor.

“El abuso sexual en la infancia es un tema incómodo, pero está más presente en nuestras vidas de lo que creemos”, dice Cecilia Tamayo, quien protagoniza esta obra junto con Paulina Soto, Susi Estrada, Jimena Guerra y Adriana Hernández.
Pero, agrega la actriz, el montaje trasciende ese tema y abarca “todo lo humano que ocurre alrededor de una situación tan atroz como esa”.
Cuando las mujeres tienen cautivo al chico, comienzan los cuestionamientos: ¿Qué hacer con él? ¿Qué es la justicia? ¿Qué es el perdón? El Estado falló, ¿se vale que alguien más castigue a esa persona? ¿Es venganza?
Paulina Soto comenta: “Todas esas preguntas están alrededor y algo que me importa mucho es entender que todas las personas que hieren, que abusan de la libertad de otra persona, que abusan de su cuerpo, en su momento también han sido heridas. Esas personas son niños y niñas heridas y el tema se vuelve complejo porque es un círculo que no termina.
“Como sociedad no podemos solamente señalar al culpable sin referirnos al sistema de violencia machista que nos atraviesa, que normalizamos y seguimos repitiendo. Esto no justifica a un violador, a un secuestrador o a un homicida, pero todas esas personas no nacieron así”.

Uno de los cuestionamientos clave de la obra es si el dolor y la búsqueda de justicia son atenuantes para quien ejerce su justicia por propia mano.
“Una de las primeras preguntas que nos hicimos antes de empezar este montaje fue qué es la justicia y llegó un punto en el que no teníamos una respuesta concreta, estamos buscándola.
“En estricto sentido, nadie tiene derecho a dañar a alguien más justificándose en su propio dolor, incluso, si se ha transgredido el pacto social no tendríamos el permiso de violentar a alguien más pese a que antes esa persona nos haya violentado a nosotros”.
La obra, concluye Bruno Bichir, quien funge como director del montaje, invita a reflexionar y a tomar acción.
“Vivimos una época en la que tenemos una enorme necesidad de encontrar culpables, de señalar al otro: el otro es responsable de mi dolor, de mis carencias, de mi injusticia y qué pasa después, qué hacemos con la culpa, con el enojo.
“¿Qué hacemos cuando nuestra justicia o lo que entendemos por justicia en este pacto social, no repara el daño que nos hicieron, no repara lo que perdimos?
“Ahí aparece el tema del perdón, uno de los ejes centrales de esta obra. Perdonar no significa decir que estuvo bien lo que ocurrió, pero tampoco significa olvidar. Quizás significa dejar de entregar nuestra vida a aquello que nos hizo daño”.
Título: El canto de los grillos
Dirección: Bruno Bichir
Elenco: Cecilia Tamayo, Paulina Soto, Susi Estrada, Jimena Guerra y Adriana Hernández
Teatro: Foro Shakespeare
Temporada: Del 15 de septiembre al 18 de noviembre
último video
Noticias en tu Mail
Recibe actualizaciones de Renovarte Magazine












